GUSTAVO CERATI: EL HOMBRE INFINITO

Mi primer recuerdo de Gustavo Cerati se remonta a mis años de secundaria, cuando el video de “Crimen” se posicionaba como uno de los más votados en el top 10 de MTV. Ese era el momento en el cual me levantaba para ir al baño o simplemente le cambiaba al canal. “La canción es aburridísima”, pensaba ingenuamente, sin comprender en ese entonces que el poder de la música radica más allá de una letra pegajosa o un ritmo identificable. Era tan solo un pobre adolescente idiota.

Con Gustavo aprendí que la música presente en nuestra vida se rige por etapas. A mis 14 años aún no era momento para comprender el legado lírico que este músico y genio nos dejaría, de manera trágica, tras una muerte en vida.

A mis 22 años, las creaciones de Cerati comenzaron a cobrar sentido en el sinsentido de mi vida. Ponía en palabras sensaciones inexplicables y me llevaba a imaginar cada estrofa, como si la poesía pudiera palparse. Su música es un viaje en sí misma. Y muchas de sus canciones me han tocado en lo más profundo.

Fuerza Natural, canción homónima del disco al que pertenece, quinto y último álbum de estudio del músico. La tonada es relax, y la letra un devenir simbólico acerca del flujo constante y enigmático que representa la vida. Una fuerza que no podemos controlar, pero en la cual sí podemos decidir qué actitud tomar, incluso ante lo misterioso, lo que no está en nuestras manos o nuestros propios errores: Puedo equivocarme, tengo todo por delante, y nunca me sentí tan bien. Concluye con una serie de frases que aluden al cambio o infortunio, pero acompañadas con una máxima cargada de buena vibra: Me perdí en el viaje y nunca me sentí tan bien. Está cambiando el aire y nunca me sentí tan bien.

Crimen, el video del que renegué, comienza con un piano que acompaña a la balada melancólica. Un dejo de arrepentimiento y sufrimiento nos narra la historia de un hombre que, al parecer, ha perdido al amor de su vida. Siente que le han robado, el crimen de la pérdida ha quedado impune. Sin embargo, no puede dejarla ir, aun sabiendo que si no lo hace, será consumido por su propio pensamiento. En términos más millennials, podríamos decir que es un himno al overthinking que nos mata lentamente ante la conclusión de una relación sentimental: ¿Qué otra cosa puedo hacer? Si no olvido, moriré. Y otro crimen quedará, otro crimen quedará, sin resolver.

¿Cómo se explica un Deja Vu? Ritmo frenético y constante, con letras que mantienen la catarsis. Analogías del tiempo-espacio y nuestra historia en medio de una realidad que es confusa y engañosa. Se puede interpretar, aunado a la velocidad de la canción (como cronómetro), que nos habla de la fugacidad del tiempo y la ilusión que éste crea en la existencia: Mira el reloj, se derritió. Rebobinando hacia adelante te alcanzó. Ecos de antes rebotando en la quietud.

Ante la pesadilla que supone querer hacer de cada momento de alegría, placer o euforia algo eterno, solo nos queda una lección:

Sacar belleza de este caos, es virtud.

Magia narra nuestro caminar del día a día y la posibilidad de convertirlo en aventura al descubrir que todo lo que nos rodea es una maravilla que conspira a nuestro favor: Todo me sirve, nada se pierde, yo lo transformo. Sé, nunca falla, el universo está mi favor. Y es tan mágico. La canción se vuelve poema, dedicado a lo mágico de la naturaleza y la positiva influencia que puede tener en nuestra vida: Las cosas brillantes siempre salen de repente, como la geometría de una flor.

 Cerati es sutil cuando se trata de ser romántico. Utiliza un lenguaje figurado y para nada convencional con el fin de dejar que lo poético conquiste al ser amado. Lago en el cielo, la última canción que interpretó en vida, es un ejemplo de ello. Describe la necesidad de esperar, perdonar y conocer a la otra mitad: Sos el paisaje más soñado. Y sacudiste las más sólidas tristezas. Así como la necesidad de ser para el otro/a, una novedad infranqueable: Hacerte sentir algo que nunca sentiste.

La metafórica frase Siempre es hoy, que compone el coro de Cosas Imposibles, se ha convertido en una reflexión y quote de fama mundial. No importando qué tanto querramos aferrarnos al pasado o qué tanto quisiéramos predecir el futuro solo existe un momento: ahora. El género alternativo que la envuelve hace de esta obra rítmica uno de los proyectos más complejos de Cerati, haciendo a un lado lo poético para dejar espacio a un pop/rock que no carece de fondo. Quiero hacer, cosas imposibles… el argentino lo logró.

Adiós es, posiblemente, la obra maestra de Gustavo como solista. Canción perfecta. Letra imponente. Como humanos, nuestra vida se compone de ciclos, y gracias al argentino tenemos una canción que trata sobre cómo cerrarlos: Pones canciones tristes para sentirte mejor. Tu esencia es más visible. Del mismo dolor vendrá un nuevo amanecer

 Ya sea una relación sentimental, la partida hacia un nuevo destino geográfico o la misma muerte, decir adiós siempre será difícil. De igual manera, la canción nos abre la posibilidad de pensar en nuestra capacidad de elegir el “adiós”. Poner fin a situaciones, momentos o procesos que, aunque duela dejarlos, harán de nuestro porvenir algo mejor: Tal vez colmaban la necesidad, pero hay vacíos que no pueden llenar.

 Por último, la frase que se convirtió en hito. Cerrar ciclos, avanzar, caminar, soltar, solo puede llevarnos a trascender…

Poder decir adiós es crecer

 No será de las más conocidas, pero para mí, Nací para Esto, es de las mejores canciones de Cerati como solista. Rebosante de actitud, excelente para escuchar ante los retos que impone la vida: conquistar a la chava con la que todos quieren, conseguir ese trabajo que anhelas, pasar el examen imposible, romperla en la cancha… No se lo dejes al azar, depende de ti: Yo seguí a la estrella más voraz. Nunca me llevó tan lejos. ¿Para qué creer en el azar? Yo nací para esto. 

Como mencioné anteriormente, el lado romántico del frontman de Soda Stereo es singular. No basta con decir “te amo” o “eres lo mejor que me ha pasado”; para Gustavo, el amor va más allá del sentimentalismo. A través de metáforas y analogías, Puente logra expresar lo que desea y experimenta: Desordené átomos tuyos para hacerte aparecer.

La tonada es magnífica. Lleva de la mano a la letra, que más que una canción, suena a un verdadero recital de prosa romántica. El punteo de la guitarra agudiza y marca el ritmo. El coro es rocanrolero, pero Puente siempre regresa a la calma, como si el encuentro con el otro –Gracias por venir– acelerará el corazón. Los últimos versos, en suave voz, traducen la analogía del título en la canción: Usa el amor, usa el amor, como un puente.

Mi adolescencia no hubiera sido un momento propicio para saborear la obra del argentino porque la música forma una parte primordial en nuestro acontecer histórico como seres humanos. Nos compone, acompaña y da sentido a muchas de nuestras facetas. Gustavo Cerati llegó a mi vida cuando tenía que llegar, ni tarde ni temprano, simplemente en el eterno “hoy”. Y ahora es infinito.

 

Gallo Molina

Nos leemos en Twitter: @gallo_molina

 

Contacto: joseantoniomolinvega@gmail.com

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