¿Alabada sea? La cultura del siglo XXI

La buena intención de acercar la cultura a todos y todas, de no hacerla privativa de una clase social o grupo, terminó por generalizar las manifestaciones de hombres, mujeres y sus naciones. ¿Tan malo podía ser?

Una pila de cajas sucias, una serie de televisión sobre narcotraficantes, la canción naranja de la propaganda política, una historia de sadomasoquismo y amor… cualquier cosa es arte, cine, música, literatura: cultura.

El problema de la generalización de la cultura es que no hay punto de análisis ni reflexión respecto a lo que podría ser o no ser considerado. De pronto, las reglas no existen y pareciera que tienen razón los conservadorxs o celosxs de pertenecer a la “alta cultura”  sobre el riesgo que corren las máximas, exquisitas y verdaderas manifestaciones de cultura.

Sin lugar a dudas, osar en decir que la cultura la formamos todxs y todo, es producto de los movimientos sociales y políticos que han reinventado las estructuras y paradigmas de las comunidades en las que vivimos.  De tal forma, pensar en dividir, categorizar y seleccionar se volvió en una práctica reprochable para el espíritu de inclusión, igualdad y respeto a la diversidad por el cual se proclamaba y luchaba en aras de una sociedad más democrática.

¿Qué podría salir mal?

Toda vez, esta falta de precisión y rigor terminó no sólo por “democratizar” la cultura, sino restarle importancia a las disciplinas, las formas, los antecedentes, las raíces y particularmente, los motivos que le dieron vida: la cultura se transformó en un conjunto de signos de peso para el consumismo. Uno ya no desea leer textos que le hagan replantearse su papel en la sociedad, ni ser “intelectual” o “luchadxr social” de bajo perfil: queremos lo simple, rápido, la apariencia y el reflector. Hemos terminado por hacer una cultura de ello.

Por estas razones, seguimos leyendo periodismo amarillista u observando la apertura política a ídolos multitudinarios –no por sus ideas, sino por sus películas o como en el caso de Sergio Mayer, telenovelas-. Tan lastimosamente como cierto, nuestro intento por “hacer a todos y todo parte”, ha llevado a que nuestras costumbres, tradiciones, lenguaje, creencias, manifestaciones (sí, ¡la cultura!), sea más forma que fondo. Hay quienes querían culpar a las y los menos estudiosos o de plano, a  “salvajes” ignorantes , pero aún hoy, con todo el acceso a tecnologías y medios de comunicación, así como la reducción de los índices de analfabetismo -en relación a otros tiempos-; el argumento parece gastado y fuera de lugar.

Uno no expone las historias de víctimas para reprobar actos y generar consciencia, o bien, desea votar por un artista debido a su gran intelecto y buenas ideas en beneficio de la comunidad: nos venden el empaque, la sonrisa, el éxito, el morbo y el show. Así la cultura parece tener fecha de caducidad, una pizca de superficialidad y 0% de neuronas. De todas formas, ahí seguimos alabando, construyendo y compartiendo. Ahora sí, nada mejor que compartir, ¿no?.

CIVILIZACION

La verdad sólo parece ser una: el trastorno de ideales aprendidos –más no aprehendidos-, nos ha abrumado a escalas donde confundimos la diversidad, universalidad y el sentido popular de la cultura con la generalidad y banalidad, poniéndola más en riesgo que al alcance y beneficio de todos.

¿Será que eso también pueda ser cultura? Cultura al pleno estilo siglo XXI.

 

 

 

 

*Inspiración : La civilización del espectáculo, Mario Vargas Llosa.

Anuncios

2 pensamientos en “¿Alabada sea? La cultura del siglo XXI

  1. ¡Hola! No me quedó claro a dónde querías ir con esta entrada, es decir me quedé en las mismas. Me pregunto, ¿cuáles son esas las verdaderas manifestaciones de cultura que mencionas? ¿quién debería poner las reglas de la cultura entonces? ¿quién se supone generaliza la cultura? “la cultura se transformó en un conjunto de signos de peso para el consumismo” , por ejemplo, ¿y los museos, las galerías, curadurías, colecciones? sólo hablando de artes plásticas el dinero siempre ha estado de por medio, el consumismo, el “sentido de tener” , de que algo te pertenezca y el valor de lo que pueda significar para cada quién esto. La razón de existir de los museos, de sacar el arte a las calles, para luego se empiece al comercializar el tema. Los artistas se rebelan, reniegan de las 4 paredes y se les limita con el clásico “ellos no hacen arte”. . Y aparecen las cajas de pilas que te cuestionas. ¿No será que hay un fondo del por qué existen las cajas de pilas y las series de narcotraficantes? ¿Y las uniones de gobierno – arte- ¿ pueblos mágicos? ¿ eso sí es cultura? ¿o eso tampoco?. Me parece confuso este artículo, por que se entremezcla la palabras cultura, arte, cine, bajo la misma línea y no son lo mismo, existe literatura , cine, arte en diferentes culturas y que responde al lenguaje de esta misma.
    Por otra se confunde la democratización, (o que bien, que ya todos tenemos un poco más de acceso a todo) con la generalización. No es lo mismo. Y quizá la reflexión está en el síntoma que están produciendo los efectos de las redes sociales, de la producción en masa y desechable, del comportamiento de masas y la inmediatez. No mencionas una reflexión al porqué.
    Estaría padre leer de cada cosa, dándole el tiempo y reflexión debida.
    Saludos

    Me gusta

    • Hola!Te agradezco por leer, comentar y sobretodo apuntar hacia lo que quedé a deber. Definitivamente, no concluí algunas ideas.
      Te cuento que mi propósito no era responder la pregunta, sino cuestionar si realmente está mal que exista la apertura de hacer y deshacer para seguir transformando las culturas; así como plantear en lo que se han convertido algunas manifestaciones de la cultura. Asimismo, mi referencia a la música, literatura,etc era para señalar lo más conocido que conforma una cultura pero releyendo, si puede parecer confuso… También, concuerdo en que no podemos decir que nunca se ha querido comerciar o lucrar con las manifestaciones de la cultura, pero la crítica es la falta de motivación prioritaria para crear, concientizar y transmitir por la venta en masa de productos sin contenido real.Por otro lado, consideré que la generalidad y la democratización van de la mano: el creer que no hay grupos selectos sino personas que comparten lenguas, tradiciones, música, ritos, vestimenta, todas éstas distintas y sin importar clase social o lugar de origen (entre muchas otras), representa que la cultura puede ser cualquier cosa que hace y representa a cualquiera (no únicamente los “intelectuales” de la “alta cultura” y sus manifestaciones “verdaderas” , que respondiendo a la pregunta relativa, es más como una burla a lo que dichos intelectuales consideran así, aquéllas cosas que hacen determinadas personas especializadas, “eruditas” , científicas, reconocidas como artistas o distinguidas).

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s