Quien calla, ¿otorga?

Elefante invitada: Adriana Loría

Siempre he sido una persona callada. La elocuencia nunca se ha apoderado de mi carácter; mantengo mis pensamientos encerrados en un sistema complejo de mi mente, que pasa por varios filtros de meditación para que un enunciado salga por mi boca. Así es: digo una cuarta parte de las cosas que pienso. Las otras partes se podrían haber desechado durante el proceso de filtración; o bien, siguen ocultas esperando un poco de valor para ser expulsadas.

Siempre he sido así: tranquila, introvertida, seria, lenta, nerviosa, solitaria, callada; pero feliz. No porque no hable significa que sea sumisa a lo que los demás opinen y por tanto esté triste. Al contrario, constantemente encuentro alguno de esos pensamientos vagando por mi cabeza y me río de ellos, o se los cuento a alguna persona que me genere confianza; o de lo contrario, me da coraje que otros con más valor no los piensen y externen, pues me cuesta tomar la fuerza suficiente para abrir la boca y HABLAR.

Algunas personas no cuentan con esta capacidad, no les es fácil decir lo que piensan porque no escuchan bien, o porque tienen alguna dificultad que se los impide; yo sí puedo. Sí puedo, pero a veces prefiero no hacerlo. No digo que esté bien, no digo que sea lo correcto callar, sino que es una constante en mi vida que me gustaría cambiar y en la que he estado trabajando.

Así funciona mi mente: después de haber observado, escuchado, olido, tocado o saboreado cualquier momento del día, Adry asocia dicho estímulo con alguno de sus sentimientos e interpreta por medio de estos lo que opina según lo que vio, oyó, olió, tocó o saboreó. Después pasa por dos filtros de discernimiento, en los que, A) desecha los pensamientos que pueden generar polémica, crítica o llegar a hacerle daño a alguien (generalmente es el que gana y por el que me quedo callada); o B) el filtro cobarde, el que no permite expresarse por pena a TODO (y que intimida bastante).

A veces parece que, por no hablar, tengo la cabeza llena de ideas buenas y que no las digo por modesta. No es así. La mayoría de las veces estoy pensando en las ganas que tengo de acostarme a dormir tres horas, o las ganas que tengo de comer un churro de Costco, o las ganas que tengo de besar a la persona que me esté hablando en ese momento porque se ve muy lindx. A veces no tengo nada bueno que decir y por eso no digo nada.

“El que calla, otorga” es una frase que repetía con frecuencia anteriormente, porque no la había analizado con detenimiento. Sí, suelo callarme muchas cosas, pero déjenme aclarar que si callo no es porque le esté dando el “SÍ” a nadie; si callo no es porque no quiera decir lo que pienso; si callo no es para que pongan sus palabras en mi boca. Si callo es porque no he encontrado un espacio en el que me sienta segura de decir lo que llevo dentro; si callo es porque temo ver derramar una lágrima a quienes más quiero; si callo es porque me tapan la boca con sus manos frías y lo único que quiero hacer es morderles un dedo y huir; si callo es porque simplemente creo que, a veces, es mejor el silencio.

“A veces callamos, porque confesar significa asumir los miedos”. Las chicas del cable (temporada 2, episodio 5) 

Pero este año que termina fue diferente, este año fue de los años más difíciles por los que he pasado, quizás es el año que más me ha hecho crecer en tan poco tiempo (aquí me estoy juzgando yo y solo yo, pues me conozco bastante bien, llevo 21 años conviviendo conmigo y sé cuándo hago algo que me hace crecer media rayita de humanidad o cuándo la tengo que borrar porque no hice lo correcto). Este año cambió mucho de quien soy, porque estos meses hablé, no me quedé callada, no dejé que los filtros detuvieran mi pensar: hablé con miedo, pero hablé. 

Hace más de 7 años alguien me tocó más de lo que yo le había permitido. Lo “aparté” de mi vida, aunque siempre estuvo presente. Sin estar satisfecho con mi rechazo durante estos años, en mayo del presente sucedió otra vez y no solo conmigo, sucedió con gente a la que quiero, por lo que ya no pude callar más.

También este año me di cuenta de que la amistad no se trata de dar amor y recibir insultos o malos tratos a cambio. Antes creía que mientras diera cariño, no importaba si yo lo recibía. Pero déjame decirte que me cansé de ser lo que sea que tú creyeras que soy, me cansé de ser la “niña fantasiosa” que te acompañó durante varios años, me cansé de esperar un abrazo en vez de una mala cara. Sin embargo, si algún día me vuelvo a topar con la versión más buena que conocí de ti, no dudaré en saludarla. 

Este año se fueron de la vida personas que ocupaban lugares importantes, tanto en mi corazón como en los corazones de otros que ocupan un gran lugar en el mío. Me dolió esa semana: no creo haber llorado más de lo que este julio me vio llorar. Pero lo dije, expresé que me sentía destrozada, porque no había manera de ocultarlo, ningún filtro pudo mantenerme callada o ponerme una sonrisa que no sentía. 

Este año me acepté un poco más y repetí las palabras que más miedo me da decir. Y aunque ya las dije, todavía me siguen dando miedo. Porque aún no me animo a decirlas por completo. 

No digo que ahora voy a hablar sin parar, no digo que ahora tengo todo el valor para decir lo que pienso. Pero SÍ digo que este año y los que vienen, aunque me cueste, empezaré a decir mínimo la mitad de las cosas que pienso. Así quizá llegue el día en que me atreva a decir TODO el paquete de mis pensamientos y sea una Adry sin filtros, 100% libre para expresarme. Hoy hablo, en este párrafo, por quienes fueron acosadxs, por quienes fueron insultadxs, por quienes no tuvieron la oportunidad de expresar lo que sentían, porque yo sé qué es callar, y no siempre significa “otorgar”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s