¡Mi paradigma, idiota!

Dedicado al grupo de WhatsApp No te metas con mi cuerpa, en donde planeamos rituales de brujería para los y las que se enorgullecen de su machismo amamos a todes.

Comenzaré al estilo Facebook: Me gusta tomar posturas y aprender a argumentar mi punto de vista, ponerlo en juego. Me encanta rodearme de personas abiertas al diálogo. Me divierte que le llamen «mame» a la opinión que se sostiene en argumentos, con tal de desacreditarla sin ninguna justificación y de forma muy barata. Me asombra la gente que conserva en redes sociales a las personas que no quiere leer (Yo, a veces, me asombro de mí mismo por ello). Me entristecen los discursos que legitiman la violencia sobre las personas. Me enoja el uso de la frase “vive y deja vivir”, a la que Gallo se refirió en su post “Vive y deja…¿de pensar?” de la semana pasada.

Bueno, aquí unas cuantas más: Me provoca el vómito un hombre o orgullosx de su machismo. Me da sarpullido el uso de la palabra naco. Me deprime que sigas apareciendo en mis terapias psicológicas. Me da hambre tu foto sin playera. Me dan ganas de bailar “No te metas con mi cucu” de la Sonora Dinamita cada vez que alguien parece expresar “¡no te metas con mi paradigma, idiota!”

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Quiero expresar mi opinión sobre aquella postura del “vive y deja vivir”, “que cada quién haga de su vida lo que quiera” u “hoy la gente se ofende por cualquier cosa”. Una de mis mejores amigas tuiteó hace dos semanas: ¿El pensamiento crítico es mame? El tuit recibió la siguiente respuesta: Y no sólo eso! Es del tipo de mame que incomoda y despierta los demonios de las personas de posturas pobres y visión chiquita”. No pude estar más de acuerdo. Parece que todo lo que ponga en jaque (que no en jaque mate) nuestros paradigmas es mame o crítica o juicio final o maldad. No es que nos ofendamos por todo, sino que vivimos dominados por un sistema virtual que nos hace estar más en contacto con el acceso a la información y la posibilidad de expresarnos y ser leídos. Y es una herramienta que hay que usar con inteligencia.

LOUD AND CLEAR: Poner en perspectiva las cosas, confrontar puntos de vista NO ES LO MISMO QUE JUZGAR Y DESCALIFICAR. Me da náuseas cómo muchas personas que dicen “vive y deja vivir” en las redes sociales son las que luego se suman a la marcha del Frente Nacional por la Familia. Está bien que sólo queramos ver memes o nudes, que hablemos de #SiMeMatan, que discutamos sobre 13 Reasons Why, que pongamos a las misiones en debate, que nos subamos al tren de la caída del WhatsApp o de los fuertes vientos en la ciudad de Mérida. Lo importante es que, cuando publiquemos, tomemos conciencia del gesto que estamos provocando. Si no queremos recibir comentarios y reacciones… ¡Compremos una libreta o un paquete de cassettes!

Está claro que las redes sociales polarizan y no promueven una inteligencia colectiva. Son programas generados para dividir, más que para acercarnos. Facebook, Instagram, Snapchat, Twitter, nos convierten en vigilantes y jueces del discurso de los demás. Y nos hacen creer que tenemos la libertad para rebatir, reprobar o deslegitimar las publicaciones de los otros, pero en el fondo, nuestras reacciones están limitadas a mecanismos que se van actualizando y que generan necesidades. A fin de cuentas, parece que tenemos la libertad de escribir lo que queramos, pero las redes son interfaces estructuradas y estandarizadas para codificar y mediar nuestras opiniones. ¿Por cuánto tiempo las personas expresábamos nuestras ganas de tener un botón de “No me gusta”? Bueno, ahora nuestra enorme libertad está limitada a seis reacciones, que desde la semana pasada aplican también para los comentarios en las publicaciones.

En palabras de Marina Garcés, cuyo libro Un mundo común recomiendo ampliamente: “Experimentar y compartir el sentido de una idea, exponerse a su fracaso o atreverse a hacerla funcionar sin controlar sus consecuencias, es hoy una labor de resistencia”. Hoy más que nunca me hacen sentido, ante esta invitación de Garcés a poner en juego nuestras ideas, las palabras del filósofo Walter Benjamin: “Quien no pueda tomar partido, que se mantenga en silencio”.

Ciudad de México a 6 de mayo 2017

David Loría.

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2 pensamientos en “¡Mi paradigma, idiota!

  1. Brillante! bravo y verdad: rechazo total a los tibios sin opinion que no quieren mover las aguas! Te amo David.

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  2. Pingback: Hacer lío por todo – EL ELEFANTE EN LA SALA

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