“NO EXISTE EL AMOR”

Tal vez este post haya llegado un poco tarde a sus vidas, pero no quería arruinarles el 14 de febrero.

“No existe el amor”. Dicha frase viene, generalmente, de personas que han pasado por alguna situación dolorosa a través de una relación sentimental. Fueron engañados, hubo deshonestidad, eran maltratados, o simplemente, la otra persona “ya no sentía lo mismo”. El resultado es igual, duele. Y la verdad es: tienen razón. El amor no existe, al menos no lo que la mayoría de la gente entiende de ese concepto, el cual en realidad se llama “apego”.

Así es, el romance, el enamoramiento, el amor de éxitos hollywoodenses y best sellers baratos es APEGO.

En primer lugar, habría que partir con lo que NO es el amor. Por ejemplo, el amor no es atracción. “Te amo más de lo que amo a cualquier otra persona”, traducción: “Estoy más atraído hacia ti que a los demás” o “Tú quedas en la programación de mi cabeza mucho mejor que otras personas”. Cuando se dice que “el amor es ciego”, es en realidad la atracción la que es ciega. El problema de un “amor” cuyo origen es la atracción es que es probable que termine en cansancio, ansiedad, miedo, posesividad, ya que, ¿qué pasará el día que dejes de atraerme? ¿Qué pasará el día que dejes de gratificarme (llenarme)? ¿Qué pasará el día que te arrugues y ya no me seas atractiva o atractivo físicamente?

El amor no es dependencia. Algo es cierto, somos interdependientes, y eso es positivo, ya que no todos sabemos hacer las mismas cosas ni somos buenos para lo mismo. Pero ninguna persona merece el poder de decidir si vamos a estar felices o no. Eso crea miedo y el miedo “es el primer paso al lado oscuro” (Yoda). En Star Wars plantean esta cuestión de manera brillante a través de la historia de Darth Vader en un proceso que sigue los siguientes pasos:

“El miedo lleva al enojo, el enojo lleva al odio y el odio lleva al sufrimiento”

 

Y cabe aclarar, que el miedo del joven Anakin Skywalker (Darth Vader) comenzó por el temor a perder al amor de su vida. Lo volvió manipulador, iracundo y ansioso. Terminó por convertirse en el villano que todos conocemos.

El amor no es el remedio para nuestra soledad. Generalmente, cuando uno se siente vacío, intentará por cualquier medio “llenarse”, con tal de no sentirse solo o sentirse querido. La realidad es que la soledad es ilusoria, y no se “cura” con el contacto humano sino con el contacto de la realidad. Cuando estás clavado viendo una serie en Netflix no necesitas a nadie más, no existe la soledad en esos momentos.

El amor no es deseo. Podrá sonar extraño y hasta hostil pero, amar es decirle a la otra persona que precisamente no la deseas. Disfrutas de la presencia del otro al máximo pero te sabes lo suficientemente lleno como para necesitar a alguien más. Si concebimos la vida como un rompecabezas en el que cada aspecto es una pieza distinta, seguramente nombraríamos a una de esas piezas “relación sentimental”, y precisamente por ello estamos tan desesperados de encontrar a alguien, porque hemos creído que nos falta una pieza para estar completos y esa es una gran mentira. Tu vida, es decir, tu rompecabezas, ya está completo. La otra persona, esa que creías que era una pieza más del rompecabezas, es en realidad con quien deseas compartirlo, es la persona que te va a acompañar a admirar el rompecabezas completo, es decir, tu vida.

Regresando al inicio, la idea que la mayoría tiene de amor es en realidad apego, pero el amor verdadero es todo lo contrario: libertad. El apego se refiere a una necesidad, y es precisamente eso de lo que están plagados todos los mensajes, discursos, películas y canciones que intentan describir o hablar sobre el amor. “No puedo vivir sin ti”, “Sin ti no soy nada”, “Tú me completas”… Todos estos mensajes obstruyen la visión hacia el otro, dejamos de verlo y proyectamos nuestras necesidades hacia él/ella.

Pero… ¿y qué sí es el amor? Varios sabios dirán que no puede describirse con palabras, que una vez que dejas atrás el apego, los miedos, las necesidades, entonces lo que surge es el amor. Es ver al otro como es. Sin expectativas, proyecciones o ilusiones. El amor no lleva registro de las “buenas” o “malas” del otro, simplemente se pone feliz por su sola existencia.

Tal vez te preguntes, ¿por qué el amor “muere”? Porque seguimos reaccionando al pasado en lugar de ver al otro en el presente. No se trata de olvidar las experiencias pasadas, sino de dejar a un lado las emociones para percibir lo que ocurre ahora. “Antes estaba muy enamorado pero ahora ya no lo siento”, no perdiste tu capacidad de emocionarte o amar, solo perdiste la capacidad de ver el instante presente por estar atascado en emociones pasadas.

Yo me quedaría con la definición que da Tony de Mello SJ y del cual proviene toda la sabiduría descrita hasta ahora:

“El amor es como escuchar una sinfonía.  La vida es una sinfonía, y amar significa ser sensible a la sinfonía completa. Significa tener un corazón sensible a todas las personas y a todas las cosas”.

 Por último, y tal vez lo más subversivo de lo que dice De Mello es: el amor no es una relación. Es un estado del ser  Existe antes de los seres humanos.

Alguna vez escuché que amar es “entregar la vida”, creo que ahora lo entiendo. Es entregar tus apegos, miedos, ilusiones, deseos y ambiciones para ver a otro ser humano sin matices, tal cual es. Al entregar aquello, liberamos al corazón:

“Cuando el corazón no está obstruido, lo que emerge es el amor”

En conclusión amigos míos, es correcto, no existe el amor, al menos no como nos lo han pintado.

Pero, si decidimos creer en él, si decidimos querer de verdad, entonces te quiero libre, te quiero auténtica, te quiero sin agregarte lo que a mí me falta, te quiero sin desearte, te quiero sin poseerte, te quiero sin enaltecerte, te quiero porque eres tú y no existe nadie igual.

Así sí. Así sí creo.

 

Gallo Molina

Nos leemos en Twitter: gallo_molina 

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5 pensamientos en ““NO EXISTE EL AMOR”

  1. Justo ayer tertuliaba ‘feisbuquermente’ con unos cuates sobre la naturaleza del amor entre María y José, y su rol de padres de Jesús, y de si su situación de esposos, suponiendo que tuvieran vida sexual activa (independientemente de la Inmaculada Concepción) era compatible con el dogma de la virginidad de María, tal y como lo enseña la iglesia católica.

    Resulta que Anakin y Padme salieron como ‘caso de estudio’ y llegamos (o al menos yo llegué) a una conclusión análoga a la tuya.

    Acabé desvelándome entre reflexiones sobrr el Lado Oscuro y el misterio de la iniquidad.

    Interesante reflexión Gallo.

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  2. Pingback: CARTA A MI 2017 – EL ELEFANTE EN LA SALA

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