En las buenas y en las malas están los que merecen estar

Quién diría que muchos meses después nos vendríamos a encontrar en otra ciudad y convivir tan hermosamente.


Uno de los clásicos síntomas de “cómo saber que estás llegando a los veintitantos” es la reducción del grupo de amigos. Conforme vamos creciendo cada persona va forjando relaciones por diferentes razones: amigos de escuela, amigos de uni, amigos de toda la vida, amigos de algún evento o grupo en específico, amigos del trabajo, etc. Pero como todo en la vida, nada es para siempre, por lo que ese número cada año se va reduciendo.

Los tiempos cambian, las personas cambian probablemente ese grupo de amigos con el que tanto convivías de un día para otro ya no tiene mucho en común. Tú cambias, nuestros hábitos cambian, salimos de la prepa, entramos a la universidad, nos cambiamos de trabajo o terminamos con una relación amorosa, todo eso influye demasiado en nuestro círculo de amistades.

A veces simplemente dejas de convivir, no necesariamente porque se caen mal o no haya una conexión o verdadera amistad, simplemente cada quien toma diferente rumbo, cada quien decide seguir sus propios sueños e ideales, pero aún así sigues ahí. Eso sí, ahora nosotros tenemos una gran ventaja con las redes sociales y la facilidad de comunicarse nos permite seguir al pendiente de las personas, (ya sea para bien o para mal) pero cuando es alguien a quien aprecias, enterarse de sus logros y aunque tal vez no los veas diario, sentirse orgullosa de lo que logran, de lo que son y de lo que llegarán a ser.

Los verdaderos amigos se quedan en nuestro corazón, pero no siempre se quedan en nuestra vida.

Miro atrás y recuerdo hermosos momentos con hermosas personas, amigos que veía cada fin de semana pero de repente una oportunidad de trabajo o beca escolar cambia todo. Lo que se convertiría en 6 meses o 1 año termina siendo toda la vida.

La gente está tan ocupada que a veces se pierde en sí misma o en una relación y se aíslan de todo. Incluso viviendo en la misma ciudad hay personas que nunca vemos. Porque simplemente no hay tiempo, tengo otros planes, tengo mucho trabajo o me siento muy cansada.

No es necesario hablarse siempre, pero los amigos son la familia que escogemos, es importante darles nuestro tiempo de vez en cuando a personas que lo merecen, porque la vida es mucho más divertida cuando se camina acompañada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s