Después de todo… ¡Gracias Peña Nieto! 

Gracias por tu indiscreta corrupción y tu gusto por las mansiones. Gracias por un pobre manejo de la economía. Gracias por tu carente talento al hablar en público (más de una vez nos has hecho reír). Gracias por tus amigos incómodos y por tus terribles nombramientos oficiales (entre ellos grupo HIGA y el titular de la CONADE, tu cuate). Gracias por tu insensibilidad ante los insultos arrojados a tu pueblo. Gracias por traernos a Trump. Gracias por tu terrible manejo de las crisis y de los medios de comunicación.

Gracias porque tan mal lo has hecho en tantos aspectos de tu trabajo que se ha comenzado a solucionar uno de los más grandes problemas de México, la ciudadanía.

Entre las organizaciones de derechos humanos hay una fuerte crítica al discurso de que el cambio está en la ciudadanía y no en el gobierno, se argumenta que es el Estado quien tiene la obligación de garantizar los derechos humanos de las personas y no los ciudadanos, después de todo la razón de ser del Estado es la tutela y garantía de los derechos humanos. Recuerdan que históricamente se ha utilizado el discurso de que necesitamos “buenos ciudadanos” para quitar del foco de atención a los malos gobernantes. Instan a los ciudadanos y a la ciudadanía a ser exigentes e inconformes con sus gobernantes, fomentan una ciudadanía intolerante ante la incompetencia y la corrupción en la esfera pública. ¡ES CULPA DEL GOBIERNO! ¡FUE EL ESTADO! Corean.

Tienen razón (hasta cierto punto), toda transgresión o carencia en los derechos humanos de las personas (salud, educación, seguridad, etc.) se debe a la incapacidad del Estado de alcanzar sus metas, algunos Estados hacen todo lo posible por garantizar los derechos humanos en la medida de sus posibilidades, a estos no hay nada que reprocharles, pero hay otros, incluido el mexicano, que incurren sistemáticamente en la corrupción, en el amiguismo y en el desinterés, es en esas sociedades en donde el Estado aún no entiende que su principal objeto es la garantía de los derechos humanos en donde se requiere aumentar la atención y presión en el gobierno.

Cuando le doy gracias a Peña Nieto por que su incompetencia ha activado a la ciudadanía, es porque yo sí creo que la ciudadanía sí tiene una carga esencial para con la sociedad, la de exigir, la de demandar, la de ser intolerantes con los malos gobiernos.

Gracias Peña Nieto porque has hecho que nuestra ciudadanía haga algo que nunca antes había hecho, exigir. Esto es un inicio, faltará organizarnos para exigir adecuadamente, para que nuestros reclamos estén fundamentados, para que tengan peso.

P.D. No quiero parecer imparcial, Peña Nieto no se tiene la culpa de todos los males,  la caída de los precios del petróleo, por ejemplo, impacta de manera importante a la economía, y en esto Peña Nieto no tiene nada que ver, pero en general, que mal lo ha hecho.

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s