TENEMOS que hablar del VIH

limadeuñasSoy un ser humano muy hipocondríaco. Ese que consulta fotos en google y se revisa el cuerpo, ese que se aprende los nombres de las enfermedades más extrañas, ese que dramatiza hasta el más ligero malestar o se trauma con algún detalle incomprendido de su fisiología. (Sí, soy de esos a los que le decían “Uay, ¡se te va a salir tu alma!” cuando mostraba una pequeña herida o un raspón). Admito que, las más de las veces, mi mente es la creadora de tales dolencias, a raíz de alguna culpa, miedo o preocupación escondida; pero cuando me siento enfermo o detecto que algo me pasa, realmente me está sucediendo. Es por ello que: 1) he visitado a más especialistas de los que me gustaría; y 2) me asusta (aterra, paraliza, congela) hablar del virus del VIH.

[El tema del VIH siempre me ha aterrado. Tal vez cargo algún estereotipo o experiencia pedagógica (“los gays son más propensos al VIH” y otras mentiras) pero, por ejemplo, nuca pude terminar de ver The normal heart  porque estaba muy angustiado. (RENT sí la vi completita :D].

Un día fui a consultar con una doctora de una conocida clínica ubicada al norte de Mérida. Entre otros procesos de rutina diagnóstica, me preguntó sobre mis prácticas sexuales. Yo respondí, abiertamente, que era homosexual y que siempre me había cuidado e informado acerca de todo. Incluso le comenté, como suelo hacer en las visitas al médico, que era un poco (ajá) obsesivo al respecto de mi cuerpo y las enfermedades. Las palabras que siguieron me hicieron mucho daño: la especialista me previno acerca del SIDA (no dijo VIH, dijo SIDA) de la siguiente forma: “tú puedes confiar mucho en tu pareja, pero nunca sabes. Hay muchos homosexuales que por vengarse de la vida, por tener ya la enfermedad, están infectando A PROPÓSITO a los demás”. Las palabras no fueron exactas. Lo que sí recuerdo perfectamente es haber salido del Star Médica llorando. Me sentí agredido, violentado simbólica y verbalmente. Anoté: señora ignorante, homófoba y con poco tacto.

Solamente una vez me había practicado la prueba rápida del VIH. Fue durante el último año de la Universidad. Probablemente una de las 4 únicas veces que me escapé del salón, una brigada de alumnos de la facultad de medicina había acudido a hacer pruebas rápidas de VIH a los alumnos y alumnas. Con bastante miedo, pero sin darle mucha importancia, me hice la prueba y no fui portador del virus. Pasó el tiempo. El pasado martes, antes de tomar mi avión de vuelta a la Ciudad de México, acudí junto con una amiga a realizarme la prueba del VIH. Y hago hincapié en el viaje porque esperé, consciente o inconscientemente, hasta el último día para realizármela, a pesar de que habíamos quedado de asistir desde finales de mayo. Me sentí igual de abrumado y nervioso que cuando fui al sorteo del servicio militar. El resultado tiene únicamente dos opciones: reactivo/no-reactivo, bola blanca/bola negra. (A mí me tocó bola blanca, pero hasta creen que iba a ir a hacer cosas de machos los sábados a las 6 AM. Soy más orgullosamente remiso que orgullosamente gay).

IMG_7223En esta segunda aplicación, el resultado también fue “no reactivo”. Respiré muy hondo. No porque hubiera tenido alguna práctica de riesgo, cabe aclarar, sino porque una prueba así siempre genera tal sentimiento de angustia. Debo decir que la experiencia fue gratamente informativa. Confirmé dos cosas: que no estoy tan mal informado, y que hay muchas cosas que no sabía. Una buena aplicación de la prueba debe incluir, entre otras cosas: una consejería previa (sobre la diferencia entre el VIH y el SIDA, sobre los modos de contagio y las “puertas de entrada” del virus, así como de los métodos para mantener una vida sexual segura), la firma de un documento en el que el sujeto analizado autorice (debe ser mayor de edad) la realización de la prueba, una aplicación aséptica, 100% libre de cualquier bacteria, y por último una entrega confiable, amable y digna de los resultados. En caso de que el resultado sea “reactivo”, se procede a realizar una segunda prueba de confirmación. Si esta última es “no reactiva”, se trata de un caso llamado “falso reactivo” y se debe, en la mayoría de los casos, a que el material de la prueba estaba dañado. De aparecer un segundo “reactivo”, es preciso acudir a realizarse un análisis de sangre, para determinar si uno(a) ha sido infectado(a) y las medidas que se deben tomar.

Una cosa que pregunté al aplicador, y que considero un aprendizaje muy valioso es ¿cómo preguntarle -política y correctamente- a alguien que te gusta, cuál es su estado al respecto del VIH? Obtuve una respuesta muy clara: “así, directamente, sin filtros”; sin embargo, no se considera una pregunta muy apropiada, puesto que la información al respecto es total y completamente privada. La persona tiene el derecho a decidir no responder e incluso a no responder con la verdad. Es por ello que la seguridad y la protección dependen de uno mismo. Es poco lo que se habla en nuestra sociedad, y más aun en las escuelas y universidades, al respecto de hacerse las pruebas del VIH (y del VPH, sífilis, herpes, etc). Tenemos que hacer algo para cambiar el curso de dichas prácticas, y hacernos más conscientes y ocuparnos de nuestra salud sexual. Modificar los tabús puede ser un acto que salve muchas vidas.

A ti que estás leyendo esto, si ya tienes una vida sexual activa, considera por favor conocer tu estado al respecto del VIH. Hazlo sin miedo, con valentía y con la confianza de que recibirás la información necesaria para tomar cartas en el asunto o disfrutar más plenamente tu sexualidad. 

Ciudad de México a 29 de julio (se fue rapidísimo) 2016

David Loría Araujo

 

 

Anuncios

Un pensamiento en “TENEMOS que hablar del VIH

  1. Excelente artículo te felicito por la claridad para redactarlo y por las distinciones entre Sida y VIH aunque me habría gustado más que fueras un poquito más extenso para explicar estas diferencias😀

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s