LA CENICIENTA USA TACOS, NO ZAPATILLAS

Best of You – Foo Fighters

 

Hay un común denominador en todos los cuentos de hadas que aparecen generalmente en las películas de Disney y que son parte de la cultura popular. Todos tienen un final feliz. Siempre la problemática es resuelta, ya sea por un príncipe o casualidades del azar. Y, aunque dichas princesas puedan o no vivir en la precariedad, nunca se muestra algún tipo de esfuerzo, lucha o superación de su parte. Hemos vivido engañados.

Pero existen ocasiones en la vida en las que suceden cosas tan impredecibles que parecieran sacadas de uno de esos cuentos. En este punto de la lectura haz de tomar una decisión estimadísimo/estimadísima lector/lectora, continuar a pesar de lo que venga, a pesar de que sí, rompí mi promesa y esto es sobre futbol, o dejarla hasta aquí. Aunque te advierto, más que futbol, es una historia de seres humanos haciendo lo imposible.

Si decidiste continuar tengo que explicarte algunas cosas que todo muggle del deporte más hermoso del mundo podría no saber: la liga de futbol en Inglaterra se llama “Liga Premier” y la conforman 20 equipos. Si no eres tan muggle seguramente has escuchado sobre el Manchester United, Liverpool, Chelsea o Arsenal. Tienes que saber que si estos equipos son conocidos es porque tienen mucho dinero. Lo cual les permite comprar a los mejores jugadores del mundo. Además, seguramente sabes de ellos porque siempre ganan. Toda la publicidad gira en torno suyo. Son los que venden más playeras y de los que más se habla en televisión, entre otros factores. En el futbol como en la vida existe una especie de status quo, en el que los “Goliat” siempre pasan por encima de los “David”. Hasta que llega un equipo y lo cambia todo.

Seguramente jamás habías escuchado de una ciudad en Reino Unido llamada Leicester. Yo tampoco. Tiene aproximadamente 294,700 habitantes y un equipo de fútbol: Leicester City. Un equipo que hace dos años jugaba en la segunda división de Inglaterra y que apenas el año pasado se salvó del descenso (bajar de categoría), con el cuarto peor presupuesto (dinero) de toda la Liga Premier, que tenía que hacerse notar en un torneo donde juegan los Manchester’s y la gran élite del fútbol europeo, bueno, ese equipo es hoy campeón.

Este es un auténtico cuento de hadas de la vida real, solo que en lugar de princesas y seres fantásticos, está escrita por jugadores de barrios bajos con problemas de drogas, algunos olvidados en ligas de segunda de otros países o simplemente descartados por los grandes equipos mencionados anteriormente, incluso trabajadores de fábricas o hijos opacados por las leyendas que fueron sus padres. Estos que no conocen el oropel ni los Ferraris pero sí lo que implica la palabra “esfuerzo”.

Esta es la historia del equipo del pueblo, de los olvidados, los ninguneados, por los que nadie daba una libra hace unos meses, el proletariado del futbol inglés. Aquel que no se resignó a ser la Cenicienta que fregaba pisos y decidió ser la princesa que se pone los tacos y sale a la cancha a romperse el alma por un sueño.

Contra todo pronóstico, las probabilidades de todas las casas de apuestas de un país y ante los ojos de un mundo del deporte que está acostumbrado a que aquellos que tienen el capital de crear equipos monstruosos son los que siempre se llevan la gloria, es el Leicester la prueba viviente de que creer en ti cuando nadie más lo hace es la clave del éxito.

Podrá no gustarte el fútbol y no saber nada al respecto, pero tienes que saber que esta es posiblemente la gesta más grande del deporte en la historia. Lo es porque no fue simplemente ganar un partido contra un equipo cien veces mejor, sino ganar jornada tras jornada, enfrentando a los mejores de ida y de vuelta. Es un trabajo de paciencia y perseverancia. Y ya sabes lo que dicen, “no se quiebra la piedra con fuerza sino con constancia”.

Los finales felices existen, pero no a costa del derramar cada gota de sudor por conseguirlos. Del esfuerzo máximo por disfrutar de un deporte vibrante y que tiene estos cuentos que servirán de inspiración para tantos jóvenes futbolistas en el mundo.

Las próximas generaciones ya no escucharán sobre Blancanieves, sino sobre el Leicester City.

Gallo Molina. 

“No existe una sensación tan maravillosa en el fútbol como hacer realidad el sueño de un modesto. Y no hay nada tan satisfactorio en la vida como conseguir aquello que muchos creían imposible. De vez en cuando, el fútbol, incluso ahora que se ha convertido en cochino negocio y turbia industria, se permite el lujo de besar en la boca a los menos favorecidos. Y en noches como estas, inolvidables, uno siente haber retrocedido hasta su más tierna infancia, en aquella época en la que no existían imposibles y todo se podía alcanzar. El gran triunfo del Leicester City, que perdurará así pasen cien años, consiste en habernos vuelto a recordar que, incluso en este mundo donde la realidad parece fantasía, algunas veces, la fantasía puede convertirse en realidad. A veces se nos olvida que la vida en sí es un cuento de hadas. Uno que, de vez, en cuando, tiene final feliz. Siempre hay que creer, porque esta vida es un cuento maravilloso”.

Rubén Uría / Eurosport

 

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