Busca lo más vital, no más.

  • Para el que quiera ponerle canción, espero que sí entienda cuál debe ser.

El domingo pasado fui con mi prima al cine a ver El Libro de la Selva (muy recomendable), entre muchos argumentos interesantes me llamó especialmente la atención el papel del Mowgli en la selva.

Hay una escena de la película en la que muchos animales se encuentran en un manantial de agua conviviendo pacíficamente, incluso el “cachorro de hombre”, Mowgli, hasta que se presenta el tigre Shir Khan, amenazante, molesto por la presencia del humano en la selva y procede a explicarles a los demás animales lo peligroso que es el que un hombre, aunque sea cachorro, viva entre ellos, indicó que los hombre no tienen cabida en la selva, todo lo destruyen. ¿Cuánto vale la presencia del cachorro de hombre en la selva? preguntó el tigre.

Viendo la ciudad de México desde la ventana de mi oficina todos los días no puedo evitar pensar que el tigre tenía razón, estando en el décimo piso de un edificio en el Valle de México, muchos días (como hoy) no se ven en lo absoluto las montañas (para los que no lo saben, la característica de un valle es estar rodeado por montañas), incluso, algunos días los árboles que están cruzando la calle se ven borrosos, y no es que no se limpien las ventanas, tristemente es la contaminación.

Aunque queramos pensar que el problema de la contaminación sólo es grave en la ciudad de México y en las grandes ciudades, sabemos que no es así, incluso en Yucatán, entidad poco poblada, podemos encontrar nuestras playas erosionadas, los mantos freáticos con residuos fecales y la capital asfixiantemente caliente por la falta de vegetación. Los daños al medio ambiente ya nos afectan.

Pensando a largo plazo, se calcula que en los próximos 50 años, de continuarse con la actual generación de CO2, lograremos aumentar en 2 grados centígrados la temperatura promedio de la tierra, no parece mucho, pero es lo suficiente para modificar ecosistemas completos.

*¿Cuánto vale la presencia del cachorro de hombre en la selva? preguntó el tigre.

En general, los pronósticos y estimaciones sobre el cambio climático y sus efectos no parecen alentadores, el planeta parece gritarnos que no podemos seguir en el mismo camino, todos estamos de acuerdo que es necesario cambiar las cosas, sin embargo la realidad es que no es tan sencillo, vivir más ecológica/organícamente, a fin de cuentas, cuesta más.

  • Cultivando alimentos sin fertilizantes se produce menos y se encarecen los alimentos. Para los ricos no hay problema, sin embargo ¿realmente pensamos que las personas en situación de pobreza pueden comprar su leche de soya gluten free?¿Produciendo de ésta manera alguien cree que habrá abasto para todos?
  • La industria extractiva definitivamente genera gravísimos problemas ambientales, pero ¿podemos prescindir de ésta inmensa fuente de empleos y de progreso económico?¿de qué vivirían todos estos trabajadores?
  • La pesca afecta a los ecosistemas marinos, si la limitamos ¿cuántas familias y pueblos pesqueros se quedarían sin sustento?
Podría poner miles de ejemplos, todo pareciera indicar que esta moda verde, gluten free, y sostenible es sólo para los ricos y que no es una realidad existiendo problemas tan graves e inmediatos para la humanidad como la pobreza extrema y el hambre. Podría parecer que el desarrollo del hombre es inversamente proporcional con la conservación del planeta, que el tigre tenía razón, sin embargo, en El Libro de la Selva quizá el personaje más perezoso nos ilustre.
Baloo, el oso, canta algo muy cierto, … ”busca lo más vital, no más, lo que es necesidad, no más y olvídate de la preocupación…”
La realidad es que por más invenciones que creemos para ahorrar energía (muchas veces inaccesibles para los más pobres) y por más modas veganas que se nos impongan, mientras los que impactamos más fuertemente al ecosistema no vivimos de manera más sencilla difícilmente cambiaremos la tendencia de impacto ambiental. Solo viviendo más sencillamente lograremos al final, como en El Libro de la Selva, conciliar a los cachorros de hombre con la naturaleza.
Al final la máxima de Gandhi sigue vigente: “The world has enough for everyone’s need, but not enough for everyone’s greed.”
Por tiempo y espacio profundizaré sobre lo escrito en otra ocasión (:
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